Antes que las credenciales de elector existieran y los antros se incendiaran, la vida de los adolescentes era mucho más divertida. A los 14 o 15 años podías entrar a un antro. Claro, había todo un sistema para poder lograrlo.
Primero, el disfraz. Para verte ‘más grande’ te tenías que vestirte más formal y peinarte de una forma seria. Por ejemplo, cuando mi hermano me llevó al primer antro (cof, cof, Tiffanys), me prestó unos pantalones y una chamarra de piel con hombreras (¿qué?, eran los 80) y me aconsejó relamerme el cabello con mucho gel. El resultado, un niño de 14 años con disfraz de gánster.
Luego, pasar inadvertido. Por mucho que te vieres ‘más grande’ con ropa y peinado de adulto, cualquiera que te mirara con detenimiento se daría cuenta de tu edad. Así que al momento de estar frente a la cadena, lo único que podía hacer es: esconderte y dejar que el más grande de todos tus amigos fuera el que hablara con el cadenero. Cuando este mirara hacia el grupo, lo mejor era mirar al piso o voltearte a platicar con alguien. Con un poco de suerte pasabas entre la ‘bola’. Esto funcionaba mucho mejor si entrabas de la mano de alguna amiga de tu hermano mayor o primo.
Al final, la ID. Pero por lo general, esto no servía y justo cuando te agachabas para pasar por debajo de la cadena, el cadenero te detenía y decía: “¿Identificación?” Era ahí, cuando con toda la tranquilidad del mundo sacabas de tu cartera una de estas:

La copia en miniatura de tu Cartilla militar pirata. Entonces, además del pasaporte ésta era la única ID oficial. Y cualquiera, con un poco de liquid paper, tinta negra, una máquina de escribir y una foto infantil podía hacer una. El procedimiento era sencillo: sacabas una copia de una Cartilla militar origina; con el liquid tapabas los datos que querías cambiar y después, con la máquina de escribir, ponías los tuyos; colocabas tu foto sobre la original y marcabas tu huella digital sobre ella; por último, le sacabas copias, la reducías y enmicabas. Listo.
Así que cuando el cadenero te decía: “¿Identificación?” Con cara de molestia sacabas de tu cartera la cartilla. Lo que venía después era un trabajo mental. El cadenero preguntaba “¿qué año naciste?”, y tú sin chistar contestabas: 1973. “¿Cómo se llaman tus padres?, ¿en qué calle vives?, ¿delegación?…” Si te habías memorizado bien todos los datos y contestabas con naturalidad, seguro estabas del otro lado.
Si nada de esto funcionaba, siempre estaba el recurso de la mordida al cadenero. Pero a los 14 o 15 años lo más que llevabas en la cartera era para el cover y una chela.

que no se llama cartilla militar?
Por: elosa el Junio 18, 2009
a las 4:35 pm
Sí, ya lo cambié. Jirijijó.
Por: volovan el Junio 18, 2009
a las 4:44 pm
y no se supone que te tienes que tomar la foto con playera blanca???
Por: Sleeping Weasel el Junio 18, 2009
a las 4:44 pm
Esa fue la única razón por la que intenté sacar mi cartilla, pero finalmente no lo hice. ¡Ja! Soy un pésimo mexicano.
Por: ariph el Junio 18, 2009
a las 5:45 pm
¿Qué en los ochenta no eras “discos” en lugar de “antros”?
Por: Chucho el Junio 18, 2009
a las 8:04 pm
Ay para nosotras siempre fué más fácil jo jo.
Imaginate que de verdad tuvieras hoy 36… o si tienes 36? jajaja
Por: Paulina el Junio 18, 2009
a las 8:26 pm
No, es la cartilla de mi hermano cuatro años más grande que yo.
Por: volovan el Junio 20, 2009
a las 12:26 pm
no manches soy tocaya de tu madre!!!
jajajaja tanto show para entrar a un antro jejeje!!!! ya me imagino al volovan de 15 años disfrasado de gangster jajajajaja
Por: roxy el Junio 18, 2009
a las 9:05 pm
Jojojo pareces un polluelo recien salido del cascaron…
Por: Danhiel el Junio 19, 2009
a las 8:20 am
jajajaja acabo de tener un dejavú…
Por: Gabby el Junio 19, 2009
a las 10:00 am
es lo padre de ser mujer, nunca tendré ese problema, aunque de un tiempo para acá, la verdad me halagan cuando me piden la id para el cine o el antro.
Por: isabel el Junio 19, 2009
a las 12:04 pm
Yo nunca hice eso… nunca lo necesité, tenía 16 y cuerpo de 21. JAJAJA!
Por: RokCK el Junio 19, 2009
a las 11:00 pm
DE DONDE LA SACASTE?
NO MANCHES QUE LA TIENES TODAVÍA.
Por: jacguss el Junio 22, 2009
a las 2:54 pm
No sé, el otro día estaba en la mesa de mi sala. Creo que me la mandó mi mamá, o algo así.
Por: volovan el Junio 22, 2009
a las 3:14 pm
JAJAJAJAJAJAJA, dónde estará la mía?, la minicartilla enmicada como si fuera charola de reportero. Qué buenos tiempos. Oiganm les dejo este tip: en http://www.priceless.com/mx pueden ganar una gran variedad de premios. NO lo piensen más y entren ya!
Por: El Anónimo Elegante el Junio 22, 2009
a las 7:43 pm
Hey!!! yo tambien lo hice en su momento y pensaba que era lo mas bajo que un adolescente podia hacer.
Por: Hervey Sanders el Junio 23, 2009
a las 9:37 pm
Yo me maquillaba un montón y pasaba primero que mi hermana, que tenía 8 años mas que yo. A ella sí le pedían la credencial.
Hace un par de añitos entré en un antro gringo con el pasaporte de una amiga colombiana, moría de miedo que me preguntaran datos como ‘provincia de nacimiento?’ porque en mi mente Armenia, es un país, no una provincia colombiana, y mi nombre definitivamente no es Paola Rosso
Por: Nena Uribe el Junio 30, 2009
a las 2:05 pm
Recuerdo una vez que me dejaron entrar a una disco, yo tenia como 16 años, iba con mi hermano y un primo, y fue con la condicion de que no tomara nada de licor, hasta un guardia estaba al pendiente de lo que tomaba.
Aun asi si tome alguna bebida preparada.
Por: Al el Junio 30, 2009
a las 2:24 pm
el gatiffanys??? JAJAJAJJAA
Por: la guerotix el Julio 5, 2009
a las 8:41 pm