Posteado por: volovan | julio 18, 2008

No soy músico porque me duele

Mi carrera musical terminó más rápido de lo que empezó. Mi madre pensó que como tenía manos grandes y dedos largos podría ser un buen pianista, así que sin pensar que las manos también me podrían servir para ser malabarista, pa pronto me metió a clases de piano con mi tíabuela. La ida no era mala y la acepté por eso de que a los 10 años piensas que el tocar cualquier instrumento te convertirá en rockstar. Y ahí estoy, en mi primera clase, frente a un piano que mi tía me advierte que tiene cien años (el de la foto). Acerco el banco, me trueno los dedos y comienzo a tocar los changuitos. Zas, el primer reglazo en las palmas para subir las manos y bajar los dedos, la idea es que la posición de las manos emulara unas patas de pollo. Zas, el segundo, zas el tercero y zas, zas, zas. Eso parecía más un juego de manitas calientes que una clase de piano. Quizá duró una hora, pero para mí fue una tortura de días. Antes de salir con las palmas de las manos rojas de casa de mi tía, vi llegar a mi primo y entonces mejor amigo, Víctor, a quien por más que espié no le vi las manos grandes.

Después, creo que regresé un par de veces más, pero lo hice con la única finalidad de al terminar jugar Lego con mi primo.

En mi vida volvía a tocar algún instrumento.

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Responses

  1. el piano es bueno pero casi no atrae chicas, es mejor la guitarra, atrae mas chicas.

  2. Jejeje , Si Nana te hubiese visto tus manos y dedos largos habría pensado en otra cosa mas rica y divertida que el piano y unos reglazos .

  3. Yo también pasé por ese mismito piano, donde el dolor no era por los reglazos, sino por la marca del banco, que cortaba la circulación de mis piernas, ya que lo teníamos que poner al revés, pues debido a mi cortísma estatura (de toda la vida), si lo poníamos normal, como era inclinado me resbalaba… Y la verdad yo sí regresé varias veces, pero no para jugar ´Tente´con ustedes… sino para jugar con las barbies de Peque… jajaja
    Te faltó contar las 300 veces que había que lavarse las manos antes de tocar esas teclas centenarias… sin salpicar ni una gota afuera del lavabo.
    Y pensándolo bien… quizás el intento haya tenido razón de ser. La historia de ese piano centenario puede ser un gran argumento para una de tus novelas, no crees?

  4. Es cierto lo de las manos, no lo recordaba. Ahora también me vino a la mente la limpieza de los pies antes de pasar para no ensuciar el azulejo rojo y brillante; teníamos que fregar las suelas de los tenis sobre una jerga como 20 veces para entrar. Ja. Pero eso sí, todo lo que he aprendido de música se lo debo a las mañanas de conciertos en la UNAM que pasé con mi tía Silvia. Me encantaría repetirlo.

  5. Hola Volovan, no necesariamente por tener manos grandes significa que puedas tocar algun instrumento. Por ejempol el oncologo de mi mamá tiene unas manos grandes y un dia se le ocurrío preguntarle mi mamá que si alguna vez no pensó en tocar algun instrumento, y el doctor le dijo que alguna vez lo consideró pero que era torpe y no tenia mucha sincronizacón. el tal caso se quedó como doctor…

    Saludos Volovan…

  6. Hubieras aprendido a tocar la batería, asi podías ir con tu tíabuela y molestingarle durante algunas horas los tímpanos con los tamborazos.


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