Posteado por: volovan | diciembre 12, 2008

Virgen, partido y ruffles extra picantes

photo-1031

En vista que el tráfico de Constituyentes llegaba hasta la puerta de la Editorial, decidí irme por el ‘pueblo’. (Mi visión clasemedierofresa piensa que la colonia el Cuernito, la cual va desde Santa Fe a Mixcoac, es un ‘pueblo’). Y como casi todos los días, en el trayecto de regreso me acompañó Yisus. En cuanto bajamos por la calle que desemboca en el laberinto que cruza por detrás de Santa Fe, me sorprendió ver tan poco tráfico. A los 20 minutos ya había recorrido más de la mitad del trayecto. Fue entonces cuando lo dije, “Yisus, nos fue rebien con el tráfico”. Palabras que, como lo sabe todo conductor de la ciudad, están cargadas de alguna maldición que castiga a quien las proclama con un tráfico atroz. Y, claro, mi caso no fue una excepción; aún no terminaba de decir la frese cuando di la vuelta en una calle y el tráfico se detuvo por completo. Ni un solo centímetro se movía. Intenté echarme de reversa, pero para entonces ya tenía una gran cola detrás. No podíamos hacer nada más que esperar. Apagué el auto, baje la ventana y agudicé el oído para ver si escuchaba el motivo del paro vehicular. Lo que me temía, a lo lejos se escuchaba un murmullo que se arrastraba hacia nosotros: “La Guadalupana, la Guadalupana, bajó al Tepeyac, La…”, la mierda, estábamos atorados en medio de una peregrinación.

A los 15 minutos ya había roto mi propio record en Tetris. A los 35 minutos, estaba por terminar un capítulo de El bosque del cisne negro (por cierto, un gran libro). 45 minutos y el partido Cruz Azul-Toluca, ya iba 2 a 0, los goles cayeron muy rápido como para que se pusiera bueno. Una hora, era lo que había tardado un señor en caminar desde el Estadio Azul hasta el momento que le pregunté si sabía por qué no se movía el tráfico. Después de una hora y cuarto sin movimiento, mi estómago comenzó a quejarse más que mis nalgas entumecidas, por lo que decidí bajarme del auto para estirarme y buscar una tiendita. La encontré a la vuelta de la esquina. Tomé las primeras bolsas de papas que encontré, una par mí y otra para Yisus, y regresé.

Ya en el auto, inspeccioné la bolsa de papas que había comprado. Ruffles extra picantes, decía la que estaba a punto de abrir. Saqué la primera papa y me la metí a la boca; a la madre, qué cosa tan más picosa. Con la segunda, los mocos se me salían como bully de primaria.  Para la quinta, el sudor me salía por todas partes mientras la lengua la tenía entumecida. Con la décima, mi gastritis me gritaba que me detuviera. Pero no podía hacerlo; no podía parar esa tortura autoaplicada. No podía. Y no sólo me terminé la bolsa, si no hasta me chupé de los dedos el chile que sobró. Por supuesto, mi estómago me estaba matando. Mientras me oprimía con las manos la boca del estómago, y miraba alrededor a los conductores, de pronto una idea pasó por mi cabeza; a los mexicanos nos gusta sufrir para alcanzar el placer. Nos encanta irle a un equipo que sabemos que no ganará un torneo en años; caminar cientos de kilómetros para venerar a una Virgen; comer comida incomible; mirar novelas; comprar un auto sabiendo de ante mando que pasarás horas en el tráfico; aceptar la corrupción y después enorgullecerte de que el mexicano es así; venerar a la muerte; comprar periódicos amarillistas y enterarnos de lo que le pasa a los que les va peor que a nosotros. Los mexicanos veneramos el sufrimiento.

Anuncios

Responses

  1. Bueno, son los mismos colonos de Santa Fe los que le llaman ‘pueblo’.

  2. Muy preocupante que un vegetariano sufra de gastritis

  3. ¿Entoces le vas al Azul? Mmm ps yo le voy al Toluca pero creo que va a ganar el Azul el Domingo, ya sabes una de esas ocasiones milagrosas.

  4. Jojojó, me pasa igual con esas malditas Ruffles, seguro que tienen algo además de chile que no puedes dejar de comerlas. Ay, ya se me hizo agua la boca, voy por unas.
    Saludos

  5. Tienes toda la razon, estan bastante picosas pero es que ‘ a que no puedes comer solo una’ y si, a los mexicanos nos gusta la mala vida, a seguir sufriendo pues.

  6. Totalemente de acuerdo. Y por lo que postean, parece que todos los defeños viven eternamente en aquel famoso cuento de Cortázar.

    As: All Tomorrow’s Parties – The Velvet Underground.

    Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

  7. ¿y sí se llama “el cuernito” esa colonia? jejejé.

  8. No me digas que le vas al Cruz Azul? Bueno, creo que fue mejor que no hayas llegado al estadio. El coraje hubiera hecho que tu gastritis explotara en una úlcera.

  9. Ufff pero ganaron los Tolucos, a ver al rato como se pone.

    ODIO ese trayecto de los puentes de Santa Fé a Barranca… Hay por ahi una colonia que se llama o le dicen “el queso”… no me preguntes porqué sé ese dato tan inútil.

  10. En realidad soy Puma, pero al final irle a cualquier equipo es lo mismo; pasan años para que ganen una final.

  11. si pican mucho, pero no me las acabo por que tambien estan algo ácidas =S

    En cuanto a que nos gusta sufrir, pues si, a veces, a mi el chile hace que me pique un chingo la cabeza, pero aún así no puedo dejar de agregarle salsa “para borrachos” a los tacos…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: