Posteado por: volovan | enero 6, 2010

Volován VS surf (Parte 1)

A los 15 años renté una película que en la escuela me habían recomendado, la llevé a casa de uno de mis mejores amigos, le hablamos a mi otro mejor amigo y la vimos. Dos horas después, los tres queríamos ser surfers, aventarnos de paracaídas y vivir al límite. La cinta en cuestión fue Point Break. Al principio lo tomamos muy en serio, nos dejamos el cabello largo y uno de mis mejores amigos y yo tomamos clases de paracaidismo. (Que por cierto, como no nos alcanzaba, las tomamos con el Politécnico. Nos aventamos como 10 veces en paracaídas redondos tipo guerra, y unas tres o cuatro veces más en “ala”. Lo dejamos cuando vimos que un tipo se mató… pero esa es otra historia.) Crecimos, y la adrenalina decayó. Nunca nos fuimos a vivir a una playa para aprender surf.

18 años más tarde, retomé el proyecto. En estas vacaciones fui a San Agustinillo donde había un francés que rentaba tablas de surf. Y como iba con uno de mis mejores amigos (el del paracaídas), quien vive en Acapulco y lleva unos meses intentándolo, pa’ pronto rentamos dos tablas y nos metimos al mar.

Antes de seguir tengo que aclarar que aprender a hacer surf no es como en las películas. No te subes a una tabla, nadas hasta donde está la ola más grande, la tomas, surfeas, salen y una chica increíble te besa mientras te felicita. No. En primer lugar, aprendes a ponerte de pie sólo con el oleaje. Vaya, la ola truena y tú aprovechas la fuerza de la estela para irte sobre ella y después intentar ponerte de pie. Lo que se traduce en: un tipo torpe acostado sobre una tabla que apenas se mueve y levantándose… OK, cayéndose una y otra vez.

El primer día, después de pasar como hora y media, logré “levantarme” unas tres veces. Bien. Pero en ese lapso de tiempo también tragué como 10 litros de agua, me lastimé una muñeca, la tabla me golpeó la cabeza, me raspé el pecho (ahora entiendo que las playeritas esas pegadas no son para verte cool, sino para no dejar los pezones en la tabla) y fui revolcado hasta casi perder el traje de baño. Mal. El siguiente día fue casi igual, con excepción de las “levantadas”. Para el tercer día, decidí pagarle al francés para que me diera clases. La tabla de surf me la cambió por una mucha más grande y de hule espuma que no se hunde ni aunque lo quieras. Luego, esto es lo que pasó:

  • Dibujó en la playa una tabla, y me hizo levantarme ahí unas 20 veces. “Miegda, no agrrastres el pie. No. No. No”.
  • Me hizo tomar varias veces el oleaje sobre la tabla sin levantarme. “Pagra, pagra antes de llegar a la playa. Te dije que pagraras. Ahora sangra tu godilla.”
  • Me pidió levantarme como me había enseñado con la tabla imaginaria que dibujó en la playa. “Más adelante. Pon la grodilla primero. Miegda, así no. No. No. Gelájate, pagreses de acegro. Déjate igr. Así.”

Tres horas después, ya me levantaba cada vez que tomaba una ola. Cuando le pregunté que en cuánto creía que podría surfear mi primera ola, como lo hacen en las películas, me contestó: “Si pragticas todos los días. En unos tgres meses.” Ja.

Aunque parezca lo contrario, esto no me desilusionó. Llegué a proponerle a mi editor un artículo para pasar tres semanas con un grupo de surf y, además de describir cómo viven, aprender a hacerlo. Lo aceptó. Ahora sólo falta hacerme un poco de tiempo. Puerto Escondido, ahí te voy.

Ahora entienden lo ridículo que me veía: las olas son tan grandes y furiosas que podrían ahogar a un niño de cuatro años, y la velocidad que alcanzas es de… apenas si te mueves.  Ah, pero ¿qué tal de profesional me veo con mi playerita pegada?

Anuncios

Responses

  1. lo bueno fue que no te fracturaste la costilla el surf es un deporte menos arriesgado jajja…

    espero la 2da.

  2. Me imagine perfecto la voz del frances.
    Y la foto… bueno, una imagen que dice mas que mil palabras
    Quedo buenisimo el post.

  3. Eh! Qué chido lo del artículo. 😛

  4. HOLA EXTRAÑO. ESA PELÍCULA TRAUMO A TODA UNA GENERACIÓN, MI HERMANO TAMBIÉN SE DEJÓ EL PELO LARGO Y EL SE FUE UN POCO MÁS EXTREMO SE FUE A AUSTRALIA. YO SÓLO ME QUEDÉ CON GANAS DE APRENDER A SURFEAR Y TENER MIS QUEBERES CON UN ASALTA BANCOS Y UN AGENTE DEL FBI.

    SALUDOS Y SUERTE CON TU PROYECTO DE SURF, TE RECOMIENDO TAMBIÉN LA TICLA EN MICHOACÁN, SOLO QUE CREO QUE AHÍ HAY UNO QUE OTRO CHACALOTE MORDELON.

  5. Creo que punto de quiebre marcó una generación, perdió valor porque la repetían en el canal cinco o algo pasó que nadie recuerda que tan buena era, además que la mejor parte es cuando el antagonista se mete en la playa justo cuando lo van a apresar en la tormenta que crea holas de 20mts …una cosa bien chingona..XD!

    Te tengo envidia, muero por ir a agustinillo y a zipolite si se puediera, pero nadie de mis amigos ahorró nada y viven la cuesta de enero en carne viva, y ahora yo quiero ir, y nadie puede $$$…

    Regresé, caminando, de noche y con ocio, bueno leerte, un abrazo y mucha luz.

  6. olas! oleaje, olas! error de dedo!

  7. Te odio… muero de envidia por todas esas cosas divertidas q haces, jejeje… 😛

  8. jajaja!! buenisomo!! cuando yo empece a surfear me cai y me arranque un pedazo de carne del dedo chiquito con las quillas de la tabla…y aunque usaba la remerita reef igualmente me raspe toda la pansa


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: