Posteado por: volovan | octubre 15, 2009

Sobre el dolor

Han sido un par de semanas difíciles. Dolorosas. Me rompí una costilla un día antes de que mi chica, con la cual he vivido cuatro años y andado cinco, se fuera un año a vivir a Londres.

Es obvio que estos dos hechos no tienen nada que ver entre si; mi chica se fue a hacer una maestría, mientras que la costilla me la fisuré en un partido de futbol. A pesar de eso, los dos tienen algo en común: el dolor. Uno físico y el otro emocional. Los dos con la misma intensidad.

Quienes se hayan roto o fisurado una costilla, sabrán que el dolor es muy peculiar. En cuanto te sucede, el dolor es como el de un golpe cualquiera. Incluso pasa casi inapercibido (me la rompí en el primer tiempo, y todavía jugué el segundo). Conforme el músculo se enfría, la molestia se intensifica. Aún así, es muy soportable. Sólo tienes que tener cuidado en no hacer ciertos movimientos bruscos: doblarte, acostarte de lado, etcétera. El problema viene luego, cuando pasan los días. Según mi doctor, conforme pasa el tiempo el dolor se incrementa hasta llegar a un clímax; pasa de una dolencia muscular, semejante a una contractura, a un dolor del nervio, parecido a cuando el dentista toca uno en una endodoncia. A mí, el clímax me llegó casi una semana después. Y fue tan fuerte que durante dos días no logré moverme de la cama. Después de esto poco a poco disminuye hasta que, más o menos en dos meses, desaparecerá por completo (espero).

Bien, el dolor al separarte de tu pareja es semejante. Mientras la miraba despedirse de mí en el aeropuerto, sentí quizá la tristeza más aguda que he sufrido. Hasta se reflejó en una opresión físico en el pecho. En cuanto llegué a casa, pensé que eso sería lo peor. Error. Al igual que el dolor en la costilla, el dolor también se ha incrementado conforme pasaba el tiempo. A veces se estabiliza, es cierto. Pero, como los movimientos bruscos, es suficiente ver un suéter que dejó, un cajón vacío, una foto… para que el sufrimiento brote de nuevo. La diferencia con el dolor físico es que este perdura, aunque sea de una forma muy sutil. Y no hay analgésicos. Para sanarlo por completo tendría que estar de nuevo con ella. (Pronto, espero.)

En cualquiera de los casos lo único que se puede hacer es ser paciente y pensar que algún día pasara.

(Por cierto, este es el segundo gran cambio.)

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Posteado por: volovan | septiembre 21, 2009

Dulces en vías de extinción

El fin de semana, mientras pedía un Icee de azul (manzana electrizante, o algo así), una señora de la edad de mi abuela se acercó al mostrador y pidió un gaznate. La señora tuvo que repetirlo tres veces y señalar un cono con merengue para que la chica que atendía entendiera lo que quería. Y para cobrarlo, fue necesario que el gerente se acercara a la caja para encontrarlo en el sistema. Según yo, todo son indicios de que el gaznate pronto desaparecerá de la faz de la tierra. Y eso es alarmante.

Sí, sí, hay cosas más graves en qué preocuparnos como salvar al águila calva, al tuco-tuco, al delfín moteado, al curió… pero ¿y los gaznates, los dulces confitados, el muégano y las cocadas? Al fin de cuentas, ya existen muchas organizaciones que se encargan de proteger a los animales, pero no existe ninguna que se preocupe por los dulces en vías de extinción. Antes de que me digan que soy un exagerado, piénsenlo un poco: ahora son los gaznates, mañana el balón de chocolate relleno de rompope, el conejito, las cazuelitas… Tenemos que tomar medidas inmediatas para que los dulces rellenos de tamarindo no se apoderen del mundo. Por eso, compañeros, lo exhorto para que conformemos la GUPDVE (Gente Unida en Pro de los Dulces en Vías de Extinción).

Como medidas inmediatas sugiero que:

  • Cambiemos la corona del Ángel de la Independencia por una tira de paletas de cajeta.
  • Hagamos una bola enorme de muégano y soltémosla en periférico.
  • Salgamos desnudos a las calles con merengue embarrado en el cuerpo.
  • Vertamos litros y litros de Miguelito de agua en la fuente de la Diana.
  • Lancemos balones rellenos de rompope en el próximo partido de la selección.
  • Cada vez que veamos a un niño con un dulce extra ácido, cambiémoselo por colación.
  • Formemos un monstruo gigante de bombones y démosle vida para que ataque la Torre Latinoamericana…

OK, empecemos por comprar gaznates en el cine.

Posteado por: volovan | septiembre 10, 2009

Toda la historia

“La gente grita.
La gente, más que grita, aúlla.
La gente aúlla “¡Argentina! ¡Argentina!”.
La gente aúlla “¡El que no salte es un holandés!”.
La gente aúlla “¡Lo ‘vamo’ a reventar, lo ‘vamo’ a reventar!”.
La gente aúlla esas cosas y yo me digo que ahí, entre ese primer aullido patrio que muta a desprecio por el extranjero y luego va a dar a una promesa de sangre derramada se recorre, en pocas palabras, toda una historia, se traza un recorrido que explica tantas cosas inexplicables.”

Historia argentina, de Rodrigo Fresán.

Todavía no termino de leerlo (son 16 cuentos), pero puedo adelantar que es una grata sorpresa encontrarse con un escritor así, y más, cuando escribe en tu mismo idioma. Me gustaría leer una novela de él, ¿alguna recomendación?

Posteado por: volovan | septiembre 5, 2009

Mi lugar favorito

Te bañas con jícara; el escusado es un hoyo donde, al terminar, arrojas aserrín; no hay aire acondicionado ni camas mullidas, ni siquiera ventanas; lo único que encuentras de tomar es cerveza; hay insectos gigantes por todas partes y cualquier día, según los del lugar, te podrías encontrar con un puma o una boa… Y es hermoso.

Ah, y además puedes nadar en bolas sin que nadie te vea.

Posteado por: volovan | agosto 19, 2009

Twitter para dummies

Cuando me encuentro a alguien a quien no veo desde hace mucho, por lo general me dicen cosas como: “te la vives en Facebook”, “sé todo lo que haces por lo que pones en Facebook”, o de plano me preguntan: “¿esos son tus Converse nuevos?”. A lo que yo suelo responder: “casi nunca entro a Facebook, de hecho lo tengo bloqueado en la chamba. Lo que pasa es que lo tengo linkeado con mi twitter. Y no, no son los nuevos, estos son los de niña”. Después, invariablemente viene la pregunta: “¿qué es eso de twitter?”

Para estas alturas todo mundo debería saber qué es. Vamos hasta Guadalupe Loaeza y Polo Polo tienen uno. Pero al parecer, pocos lo saben. Así que aquí una breve explicación. Es un sitio donde puedes escribir un total máximo de 140 caractres. Muy similar al “¿qué estas pensando?” del Facebook. Ahí, puedes poner lo que se te dé la gana: desde lo que piensas, haces, hasta hay quienes escriben microcuentos en cada entrada. ¿Qué tiene de divertido? OK, además puedes seguir a distintos usuarios, following; y cada vez que uno de ellos escribe algo, se refleja en tu pantalla. A la vez cualquiera te puede seguir, followers, y ver lo que tu publicas. ¿Qué más? Si quieres comentar sobre lo que escribieron, o comunicarte con uno de tus following, lo único que tienes que hacer es poner un @ antes del nombre. Sí, como en un chat. Aquí un par de ejemplos que encontré en internet:

Pero eso no es todo. Si algo te parece bueno, lo puedes replicar con un simple RT antes del nombre. Otro ejemplo:

También puedes mandar mensajes directos y linkearlo para que cada vez que escribas en el twitter se refleje en tu estado de Facebook. Como lo hago yo. No suena tan entretenido, pero es muy adictivo. Aquí el mío.

Voz en off de la conciencia del Volován: No está bien que pongas este tipo de ejemplos.

Voz en off de Volován: No seas mocho.

Voz en off de la conciencia del Volován: A ti te parece simpático, pero hay muchas personas que son católicas y esto les parece…

Voz en off de Volován: Seguro que por esto me iré al infierno. Mufasa…

Voz en off de Dios: @Volován De hecho, si sigues escribiendo este tipo de cosas, sí te irás.

Voz en off del Diablo: @Dios No seas mocho.

Voz en off de Dios: @Diablo Tú no te metas. Ya te dejé tentar al negrito ese y mira cómo terminó. Tengo que encarrilar de nuevo a este…

Voz en off de Buda: @Diablo @Dios El Volován es mío. Llevo tiempo trabajándolo, hasta ya lo volví vegetariano. Hagan con la conciencia del Volován lo que quieran, pero…

Voz en off del Dios Chayote: Volován, vámonos de aquí.

Voz en off de Volován: OK, maestro.

Posteado por: volovan | agosto 13, 2009

Mal chiste de cierre: ¡vas a sufrir!

Aunque este cierre estuvo tranquilo (no tuvimos pizza en al madrugada ni largas jornadas  que me ponen superestúpido), aquí les dejo este chiste que llegó a la redacción. Según lo que me han dicho, es muy conocido. La verdad yo no lo había escuchado, y cuando lo leí me dio mucha risa.

“Resulta que, tras el Diluvio Universal, el Arca de Noé se movía para todos lados, y el patriarca no encontraba explicación a ello. Un día decide ir a visitar la cubierta de los animales, y ahí el problema: todos tenían sexo. Noé, enfadado, les grita:

-Paren, ¡esto no puede ser! Les salvé la vida, ¿es así como me pagan? Van a hundir el arca.

Todos los animales le obedecieron, pero al verlos, a Noé le dio lástima y agregó:

-Ya sé lo que haremos. Le daré una ficha a cada pareja; en ella estará  el día y la hora en que pueden hacer el amor.

Y así lo hizo. Pasaron unos pocos días y el mono comenzó a molestar a la mona diciéndole:

-¡El viernes a las 4 de la tarde vas a sufrir!

Durante tres días le dijo lo mismo. La mona, muy enojada, fue a hablar con Noé.

-Mira, Noé, el mono hace tres días que me molesta. Me dice que el viernes a las 4 voy a sufrir. Yo sé lo que va pasar ese  día. ¡Pero no puede andar gritándolo por todas partes! ¿Qué dirán mis amigüis?

Noé, irritado, fue a buscar al mono para hablar con él:

-¡Oye! ¿Por qué molestas a la mona de esa manera?, ¿qué es eso de que sufrirá?

-Verás… maestro; es que aposté mi ficha al póquer con el burro, ¡y perdí!”

Posteado por: volovan | agosto 11, 2009

Desparasitado por un panqué de elote

torta-elote

¿Apetecible? Para mí, desde hoy, este inofensivo pastelillo me causa nauseas.

Creo que soy el único tipo que se autoenvenena con un panqué de elote. Lo compré el domingo en Saks (que por cierto es uno de mis restaurantes favoritos; hartas opciones vegetarianas).  En realidad compré tres: uno que me comí el domingo en la noche (nauseas), otro que se comió mi chica (doble nauseas), y el último lo guardé en un toper para cenármelo ayer, lunes (a punto de vomitar). Claro, el toper lo dejé fuera del refri.

Ayer que llegué después de un fallido partido de futbol. El cual podría resumir con la frase que me dijo mi chica: “hay que comprar una pelota para que practiques en la calle”. Me serví un enorme vaso de leche, abrí el toper y olfateé el deliciosos panqué. No olía tan bien como el día anterior. De hecho, no olía bien. Ay, pero se veía delicioso. Y para reafirmar mi antojo tenía el recuerdo del que me había comido la noche anterior. Así que terminé por chutármelo.

A media noche, un retortijón me despertó. Nauseas. Dolor abdominal.

Hace rato fui al doctor, quien, además de mandarme un par de medicinas para la barriga, me mandó medicamento para desparasitar. “Y eso, ¿por qué?”, pregunté. “De vez en cuando es bueno hacerlo”, me contestó.

Ahora, además del dolor y las nauseas, me siento como cachorro barrigón que tiene que ser desparasitado. Sólo espero no hacer lo que los cachorros hacen después de una desparasitación, y mucho menos lo que los otros cachorros, siempre con ganas de meterse todo al hocico, hacen con lo que se expulsó. Que por cierto, suele parecerse a un panqué de elote.

Ya no se antoja tanto, ¿verdad?

Posteado por: volovan | agosto 7, 2009

Soy de la realeza

Ayer, mientras hojeaba una revista Hola, me di cuenta que mi meta en la vida ya no es publicar una novela, o trabajar en una revista como Maxim, o tener una vida tranquila ni siquiera conocer el mayor número de países posible. No. Todo eso es vano comparado con mi nuevo objetivo: ser parte de la socialité mexicana. Pero que digo mexicana, mundial.

Esta decisión la tomé después de mirarme en una foto publicada en la revista Hola. ¿Cómo le hice? Hace poco me invitaron a una boda repipirisnice (OK, a mí no me invitaron, fue a mi chica, pero a ella sí que la invitaron), donde me codeé con… bueno, con los mismos amigos de siempre. Pero a mi alrededor había gente y personalidades requeteimportantes, de esas que siempre salen en revistas y programas. El asunto es que salí en la revista más importante de la socialité, göey. Aquí la prueba:

Sí, lo sé; podría ser cualquiera. Pero ese de guayabera azul de la última fila soy yo, por ésta. Con algo se empieza, ¿no?

Como mi objetivo es salir en un par de años abrazado de Julio Iglesias, tendré que cambiar los Converse de niñas y sucios, por unos zapatitos; el resto de mi ropa, por camisas a rayas, pantalones de vestir y cinturón; me dejaré de cortar el cabello, e iré a una estética bien acá; renunciaré, y pediré chamba en Caras; venderé mi auto y me endeudaré para comprar una supercamioneta y… Uff, tengo mucho qué hacer.

Posteado por: volovan | julio 31, 2009

Gato VS grillos

Mi nueva casa parece un campamento jipi. En el piso de abajo, hay una escuela de yoga, por lo que todos los días a las siete de la mañana comienza a sonar música shananá, de esas que son un loop. No es molesto, al contrario, me gusta. El sol entra todo el día por los dos costados, por lo que la casa además de tener mucha luz, en la noche es muy cálida. Y por las noches, se escucha el delicado canto de los grillos. Es como vivir dentro de una casa de campaña. Qué rico… sí, si los grillos no estuvieran en mi sala, en mi armario, en mi recámara… Chale, después de escucharlos cantar (si los perros ladran, los gatos maúllan, ¿los grillos?) durante toda la noche a un lado de mi cabeza, ya no es tan lindo. Incluso ayer encontré uno del tamaño de una pulga… ¿o habrá sido una pulga? Tal vez me hacía falta un Pepe grillo para que enderezara mi conciencia, pero esto ya es una plaga. Según el dios Google, a pesar de que son inofensivos, los grillos pueden comenzar a comerse libros, muebles y ropa. Si ya de por sí mi ropa está agujereada, estos insectos me la dejarán como la de Hulk. Y con mis libros, nadie se mete. Nadie, OK.

Después de analizar cuál es la mejor forma de contrarrestar a Pepe grillo y a su familia, decidí que lo mejor será… (redobles)… (más redobles) un gato. Así que estoy en busca de un feroz, peligroso y cazador gatito. Lo entrenaré para atacar a cuanto pequeño y saltarín animal entre a la casa. Terminará como todo un Battle Cat.

Nota: pensaba ilustrar el post con un gato con un arma, pero no encontré nada que valiera la pena. ¿Qué pasa con la onda cuteaylosgatitos que invade internte? Una buena muestra es esta imagen:


Posteado por: volovan | julio 29, 2009

Bla, bla, bla de camiones

Tres jóvenes hacen ronda en el auto para ir a la universidad. En eso, un camión amarillo los rebasa por el costado. El tipo que va sentado en la parte de atrás, mete la cabeza en medio de los sillones delanteros y dice:

–Esa escuela está cañón, ¿no?

–¿Cuál? –responde sin ganas el tipo que va al volante.

–Pues esa –dice el tipo de atrás mientras señala con la mano al camión amarillo–. Tienen camiones por toda la ciudad. Se ve que la escuela está enorme porque recogen gente de todas partes.

–No entiendo, ¿de qué escuela hablas? –contesta al fin la chica que va de copiloto.

–Vamos, pues esa, la que se llama “utep”.

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